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Cómo elegir cama para perro: tamaño, forma y lavado sin errores

Publicado el 12 oct 2026 · 8 min

Perro hecho un ovillo en la cama redonda Luvora, con la cabeza en el borde, imagen generada con IA
Un perro que duerme hecho un ovillo suele buscar una cama con borde para apoyar la cabeza.

Para elegir cama para perro, fíjate en tres cosas por este orden: el tamaño de tu perro cuando está tumbado, la postura en la que duerme y lo fácil que es lavarla. Si la cama le queda corta, no la usará. Si no encaja con su forma de dormir, acabará en el sofá o en el suelo. Y si no se puede lavar bien, durará menos de lo que crees. El resto, como el color o el tejido exterior, es cuestión de gusto y de tu casa.

Qué tamaño de cama necesita mi perro

El peso orienta, pero no basta. Dos perros del mismo peso pueden tener cuerpos muy distintos: uno largo y bajo, otro corto y alto. Lo más fiable es medirlo. Hazlo en un momento tranquilo, cuando esté tumbado y relajado.

  1. Mídelo tumbado de lado

    Con una cinta métrica, mide desde la punta de la nariz hasta la base de la cola cuando esté estirado. Esa es la medida de referencia.

  2. Suma margen

    Añade unos 20 o 30 centímetros para que pueda girarse y cambiar de postura sin quedarse con las patas fuera.

  3. Compara con la superficie útil

    En las camas con borde, lo que cuenta es el hueco interior, no el diámetro exterior. Busca esa medida en la ficha o pregunta antes de comprar.

  4. Piensa en el futuro

    Si es un cachorro, calcula con el tamaño que tendrá de adulto o asume que cambiarás de cama más adelante.

Si dudas entre dos tallas, la grande suele ser más segura para un perro que duerme estirado. Para uno que se hace un ovillo, una cama demasiado grande puede resultarle menos acogedora, porque no encuentra el borde donde apoyarse.

Cama según cómo duerme tu perro

Observa a tu perro unos días. Unos se enroscan con el hocico pegado a la cola. Otros se tumban de lado con las patas estiradas, o boca arriba. Muchos buscan apoyar la cabeza en algo, como el brazo del sofá o tu pie. Esa costumbre te dice qué forma le va a gustar.

Tipos de cama y para qué perro encajan
Tipo de camaEncaja conTen en cuenta
Redonda tipo donut, con borde altoPerros y gatos que se enroscan o apoyan la cabezaOcupa más espacio del que parece; el borde resta superficie para tumbarse
Colchoneta plana o colchónPerros que duermen estirados o de ladoSin borde, no tiene dónde apoyar la cabeza; fácil de lavar si es desenfundable
Cojín rectangular con borde en tres ladosPerros que se estiran pero buscan un apoyoBuena opción intermedia; mira que el borde no reduzca mucho el espacio
Cama elevada con lonaTerrazas, patios o perros que pasan calorDeja pasar el aire por debajo; se nota más dura y abriga poco
Cueva o cama con capuchaPerros pequeños que buscan escondersePuede dar demasiado calor en verano; comprueba que pueda salir con facilidad

Cama de perro lavable: funda, relleno y secado

La cama acumula pelo, polvo, barro y olor. Por eso la facilidad de lavado pesa tanto como la comodidad. Antes de comprar, mira la etiqueta de lavado o la ficha y responde a estas preguntas.

  • ¿Tiene funda extraíble con cremallera o hay que lavar la cama entera?
  • ¿Cabe en tu lavadora? Una cama grande de una pieza puede no caber en un tambor doméstico.
  • ¿A qué temperatura y en qué programa se puede lavar? Sigue siempre lo que diga la etiqueta.
  • ¿Puede ir a la secadora o hay que secarla al aire? Un relleno grueso tarda en secarse, así que conviene tener una alternativa para esos días.
  • ¿El relleno se apelmaza? Sacudirla y airearla a menudo ayuda a que recupere el volumen.

Entre lavado y lavado, pasa la aspiradora o un guante quitapelos una vez por semana. Así el lavado a fondo será menos frecuente y el tejido se gastará menos. Si tu perro sale mucho al campo o vuelve mojado de los paseos, una manta encima de la cama te ahorra lavados: lavas la manta y la cama aguanta más limpia.

Materiales, base y dónde poner la cama del perro

Relleno y tejido

Los rellenos de fibra son blandos y ligeros, y se adaptan bien a perros que se acurrucan. Las bases de espuma son más firmes y mantienen mejor la forma, algo útil para perros grandes que se dejan caer con todo su peso. El pelo largo sintético abriga y resulta agradable en invierno, pero atrapa más pelo y suciedad. Un tejido liso y resistente se limpia mejor y aguanta más a los perros que escarban antes de tumbarse.

Base antideslizante

En suelos de gres o tarima, una base que no resbale evita que la cama se desplace cuando el perro salta dentro. Si la que eliges no la tiene, una alfombra fina debajo cumple la misma función.

El sitio importa tanto como la cama

Elige un rincón tranquilo, sin corrientes de aire y lejos de radiadores, estufas o del chorro del aire acondicionado. A muchos perros les gusta ver a la familia desde su cama, así que un lugar apartado del todo puede no convencerles. Evita los pasillos de paso, donde le molestarán a cada rato.

Cama redonda Luvora de pelo gris sobre la alfombra de un salón, junto a un sillón, imagen generada con IA
Un rincón tranquilo del salón, sin corrientes y lejos del radiador.

Errores comunes y cuándo esa cama no es lo que necesitas

  • Comprar por la foto o por el peso, sin medir al perro tumbado.
  • Fijarse en el diámetro exterior de una cama con borde y no en el hueco interior.
  • Elegir una cama que no cabe en la lavadora sin tener funda extraíble.
  • Poner la cama junto a una fuente de calor o en un pasillo de paso.
  • Cambiar de cama de golpe y retirar la antigua: deja que la huela y la use a su ritmo. Una prenda tuya o su manta de siempre encima ayudan.

Hay casos en los que una cama mullida no es la respuesta. Si tu perro rompe y muerde los cojines, una cama blanda puede durar poco: valora una colchoneta de tejido resistente o una cama elevada de lona mientras trabajas ese hábito. Si duerme fuera, en un patio o terraza, necesitas algo que aguante la humedad y que se separe del suelo, no una cama de interior. Y si es mayor, se mueve con dificultad o notas que le cuesta tumbarse o levantarse, pregunta a tu veterinario qué tipo de apoyo le conviene antes de comprar.

Preguntas frecuentes

¿qué tamaño de cama necesita mi perro?

Mídelo tumbado y estirado, desde la punta de la nariz hasta la base de la cola, y suma unos 20 o 30 centímetros para que pueda girarse. En camas con borde, compara esa medida con el hueco interior, no con el diámetro exterior. Si es un cachorro, piensa en el tamaño que tendrá de adulto.

¿es mejor una cama redonda o rectangular para perro?

Depende de cómo duerma. Una cama redonda con borde suele gustar a los perros que se enroscan y apoyan la cabeza. Un colchón o cojín rectangular encaja mejor con los que duermen estirados o de lado. Observa a tu perro unos días antes de decidir.

¿cada cuánto hay que lavar la cama del perro?

No hay una regla fija: depende de cuánto pelo suelte, de si sale al campo y de si vuelve mojado. Aspirarla o pasarle un guante quitapelos cada semana ayuda a espaciar los lavados. Lávala cuando huela o se vea sucia, siguiendo siempre la etiqueta de lavado.

¿dónde poner la cama del perro en casa?

En un rincón tranquilo, sin corrientes de aire y lejos de radiadores, estufas y aire acondicionado. Evita los pasillos de paso. A muchos perros les gusta ver a la familia desde su sitio, así que no hace falta apartarla del todo.

¿por qué mi perro no quiere dormir en su cama nueva?

Puede que le quede pequeña, que no encaje con su forma de dormir o que simplemente no huela a él. Déjala junto a la antigua, pon encima una manta suya y no le obligues. Si sigue sin usarla, revisa el tamaño y el sitio donde la has puesto.

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