Saltar al contenido
Fivino limpiacristales con pulverizador, microfibra y rasqueta, imagen 1 de 4 generada con IA
Fivino limpiacristales con pulverizador, microfibra y rasqueta, imagen 2 de 4 generada con IA
Fivino limpiacristales con pulverizador, microfibra y rasqueta, imagen 3 de 4 generada con IA
Fivino limpiacristales con pulverizador, microfibra y rasqueta, imagen 4 de 4 generada con IA

Imagen orientativa

Fivino

Limpiacristales con pulverizador microfibra y rasqueta

24,95 € por unidad, IVA incluidoEnvío gratis a partir de 45,00 €

Recíbelo entre el martes 10 de noviembre y el jueves 12 de noviembre

Fivino limpiacristales con pulverizador, microfibra y rasqueta, Unidad

Sin tarjeta: en efectivo al repartidor.

Te lo vende Extrapy · Pagas al recibirlo · WhatsApp

Por ley: 14 días para devolver el pedido · 3 años de garantía legal

Fivino limpiacristales con pulverizador, microfibra y rasqueta, Unidad

Qué hace

Limpiacristales de mano con depósito y gatillo pulverizador en el mango, una cara de microfibra para frotar y otra con rasqueta de goma para retirar el agua. Sirve para ventanas por dentro, espejos, mamparas de ducha y puertas de cristal, sin ir cargando con el bote y el trapo.

Especificaciones

Tipo de productoLimpiacristales manual 3 en 1 con pulverizador, microfibra y rasqueta
MaterialesCuerpo de polipropileno, rasqueta de goma y funda de microfibra
Capacidad del depósito200 ml
Ancho de limpieza25 cm
Medidas25 x 8 x 30 cm
Peso250 g sin líquido
SuperficiesVentanas, espejos, mamparas, puertas de cristal y azulejos lisos
ColorBlanco y azul
Garantía3 años de garantía legal

Qué viene en la caja

  • 1 limpiacristales con depósito pulverizador
  • Fundas de microfibra lavables
  • Instrucciones de uso
Leer la descripción completa

Fivino es un limpiacristales de mano que junta tres cosas en una: un pulverizador con depósito dentro del mango, una cara de microfibra para frotar y una rasqueta de goma para quitar el agua. Está pensado para la limpieza de cristales de cada semana en casa, como ventanas por dentro, espejos, mamparas o la puerta de cristal del salón, para quien está cansado de ir con el bote en una mano y el trapo en la otra.

Limpiacristales 3 en 1: pulveriza, frota y seca con una sola mano

Llenas el depósito con agua o con tu limpiacristales diluido y lo enroscas en el mango. Al apretar el gatillo, sale una nube fina sobre el cristal, justo delante de la herramienta.

Sin soltarla, frotas con la cara de microfibra para despegar polvo, huellas y salpicaduras, y luego le das la vuelta para pasar la rasqueta. La otra mano queda libre para apoyarte o sujetar la cortina.

Rasqueta limpiacristales: cómo limpiar cristales sin dejar marcas

Las marcas suelen aparecer cuando el agua se seca sola sobre el cristal. La rasqueta de goma la retira antes: apoyas el borde en lo alto, bajas en pasadas rectas que se solapen un poco y secas el filo con un paño entre pasada y pasada. Con poco líquido y la rasqueta bien limpia, el acabado mejora mucho.

Para limpiar la mampara de ducha, espejos y puertas de cristal

En la mampara, después de ducharte, basta con pasar la rasqueta para retirar las gotas antes de que se sequen. Una vez a la semana, pulveriza tu limpiador habitual, frota con la microfibra y vuelve a pasar la rasqueta.

En espejos y puertas de cristal la herramienta es lo bastante pequeña para manejarla cerca de marcos, grifos y tiradores.

Cómo usar el limpiacristales con pulverizador

  1. Llena el depósito

    Desenrosca el depósito, añade agua o tu limpiacristales diluido según su envase y vuelve a enroscarlo.

  2. Pulveriza poco

    Dos o tres pulsaciones bastan para un tramo de cristal. Con demasiado líquido cuesta más dejarlo seco.

  3. Frota con la microfibra

    Pasa la cara de microfibra en círculos para despegar la suciedad y las huellas.

  4. Seca con la rasqueta

    Dale la vuelta y baja de arriba abajo en pasadas rectas. Seca el borde de goma con un paño entre pasadas.

Cuidado y mantenimiento

Al terminar, vacía el depósito o guárdalo solo con agua limpia, y aprieta el gatillo un par de veces para que no quede producto en la boquilla. Quita la funda de microfibra, lávala sin suavizante y déjala secar al aire. Aclara la rasqueta con agua y sécala; si el borde de goma se mella o se endurece, cámbialo por uno nuevo.

Preguntas frecuentes

¿Qué líquido se pone en el depósito del limpiacristales?

Agua sola para el polvo y las gotas, o agua con un poco de tu limpiacristales habitual diluido según su envase para la grasa y las huellas. Un chorrito de vinagre en agua también es una opción común. No uses productos abrasivos, lejía ni disolventes, que pueden dañar el pulverizador y la goma.

¿Cómo limpiar cristales sin dejar marcas con la rasqueta?

Usa poco líquido, limpia a la sombra y pasa la rasqueta de arriba abajo en pasadas rectas que se solapen un poco. Seca el borde de goma con un paño entre pasada y pasada y repasa las esquinas con la microfibra seca. Si la goma está mellada, deja rayas de agua: cámbiala.

¿Sirve para limpiar la mampara de ducha a diario?

Sí. Después de ducharte, pasa solo la rasqueta para retirar las gotas antes de que se sequen; así quedan menos marcas de gotas secas en el cristal. Una vez a la semana, pulveriza tu limpiador de baño diluido, frota con la microfibra y vuelve a pasar la rasqueta.

¿Se puede usar para limpiar las ventanas por fuera?

Solo en la parte del cristal a la que llegues con comodidad, como ventanas de planta baja, puertas de terraza o la hoja que puedes abatir hacia dentro. Es una herramienta de mano: no te asomes ni te subas al alféizar para alcanzar la cara exterior de ventanas fijas o altas.

¿Las fundas de microfibra se pueden lavar en la lavadora?

Sí. Quítala de la herramienta, sacúdela y lávala con detergente normal, sin suavizante ni lejía, que dejan la microfibra menos absorbente y pueden dejar marcas en el cristal. Déjala secar al aire antes de volver a colocarla y alterna con la funda de repuesto si la tienes.